El PRI y el silencio sospechoso
Jun 28, 2011
Hoy se cumple un año del asesinato del candidato para gobernador en el estado de Tamaulipas, Roberto Torre Cantú. Hoy también el actual goberandor Egidio Torre Cantú exigió ante los medios la resolución del asesinato de su hermano. Y mostró cierto optimismo por la disposición de la nueva prcuradora Marisela Morales.
Como es natural, en los días posteriores al asesinato, los reclamos del Priísmo nacional fueron excepcionales. Pero muchas cosas más han sucedido en los meses posteriores: fosas clandestinas, secuestros masivos, batallas campales entre el Cartél del Golfo y los Zetas, escapes masivos de cárceles, asesinatos de extranjeros y muchas cosas peores. Por mucho, han sido los peores 12 meses de la historia de Tamaulipas.
Lo curioso del caso es que con excepción del día de hoy, los priístas han permanecido en relativo silencio. Casi casi desaparecidos. Y sólo hacen mención de las anteriores situaciones si conviene políticamente. Pero es raro que ni el propio goberandor se dedique en cuerpo y alma a la resolución de este crimen histórico.
No. Para nada.
El PRI está más preocupado por el Estado de México, Hank Rhon, los 40 mil muertos "de Calderón". ¿Dónde está la presión? ¿Dónde está su presencia en los medios? ¿Acaso no les interesa que se descubra a los verdaderos autores intelectuales?
Lydia Cacho en un escrito publicado por El Universal insinúa que el gobernador anterior, Eugenio Hernández, apoyaba al Cartél del Golfo. Y esto provocó que los Zetas mataran al candidato de su partido (PRI). Quizá los líderes del PRI saben quién es el autor intelectual del crimen. O por alguna cuestión esotérica, no les conviene que se sepa. La madeja puede ser muy grande.
Un silencio muy sospechoso
Trznr |